El Senado de Estados Unidos dio un paso clave para la aprobación de un amplio paquete de sanciones dirigido contra Rusia e Irán, una iniciativa respaldada por legisladores de ambos partidos que busca incrementar la presión económica sobre el Kremlin y limitar el financiamiento de su industria militar.
La propuesta superó su primera votación con 86 sufragios a favor y 12 en contra, reflejando un amplio consenso bipartidista. El proyecto fue impulsado originalmente por el fallecido senador Lindsey Graham y el demócrata Richard Blumenthal, quien afirmó que el objetivo central es reducir los ingresos obtenidos por Rusia mediante la exportación de petróleo y gas, recursos que, aseguró, sostienen el esfuerzo bélico en Ucrania.
Durante el debate, Blumenthal destacó que el apoyo a Ucrania representa un compromiso para Estados Unidos y recordó el papel que desempeñó Graham en la promoción de medidas para endurecer las sanciones contra Moscú.
Como parte de las modificaciones incorporadas al proyecto, un grupo de senadores acordó renombrar la iniciativa como Ley Lindsey Graham de Sanciones contra Rusia e Irán, en homenaje al legislador fallecido, además de ampliar las disposiciones dirigidas al gobierno iraní.
La legislación contempla sanciones directas contra el presidente ruso, Vladimir Putin, funcionarios de su administración y mandos militares, así como la imposición de aranceles de hasta 500% sobre productos rusos y gravámenes de hasta 100% para los países que continúen adquiriendo petróleo y gas de Rusia.
Asimismo, el proyecto fortalece las facultades para aplicar medidas económicas contra Irán con el propósito de restringir el financiamiento de sus sectores energético y de defensa. El texto también otorga al presidente Donald Trump cierto margen para suspender o flexibilizar algunas sanciones cuando lo considere necesario.
Tras la aprobación inicial en el Senado, la atención se centra ahora en la Cámara de Representantes, donde algunos legisladores han solicitado acelerar el análisis de la iniciativa, luego de que su discusión fuera aplazada hasta finales de agosto.
En paralelo, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, viajó a Washington para asistir al funeral de Lindsey Graham y sostener reuniones con Donald Trump y diversos integrantes del Congreso estadounidense.
Después de los encuentros, Zelenski informó que dialogó con el mandatario estadounidense sobre el fortalecimiento de las capacidades de defensa aérea de Ucrania, incluida la producción de misiles interceptores Patriot, además de analizar posibles avances en la vía diplomática para el conflicto con Rusia.
El presidente ucraniano también presenció desde la galería del Senado la votación sobre el paquete de sanciones, considerado uno de los principales esfuerzos legislativos de Washington para incrementar la presión económica sobre Moscú desde el inicio de la guerra.








