México se consolidó como el principal proveedor de equipos de cómputo para el mercado estadounidense, impulsado por el crecimiento de la manufactura tecnológica y la relocalización de empresas. Sin embargo, especialistas advierten que el siguiente desafío será incrementar el valor agregado nacional para fortalecer la cadena de suministro regional.
Durante una conferencia organizada por la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Ernesto Stein, profesor de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, explicó que las exportaciones mexicanas de servidores, computadoras y otros equipos tecnológicos hacia Estados Unidos crecieron de manera acelerada en los últimos años.
De acuerdo con el académico, los envíos mensuales de este tipo de productos pasaron de aproximadamente 3 mil millones de dólares a cerca de 10 mil millones, lo que permitió a México superar a China como principal abastecedor de tecnología para el mercado estadounidense.
Actualmente, la infraestructura relacionada con tecnologías de la información e inteligencia artificial representa el sector exportador más importante del país hacia Estados Unidos. Tan solo el año pasado alcanzó un valor cercano a los 85 mil millones de dólares y mantiene una tendencia de crecimiento durante 2026, favorecida por estrategias como el nearshoring y el friendshoring.
Stein señaló que buena parte de esta producción se realiza en plantas instaladas en territorio mexicano por empresas internacionales dedicadas al ensamblaje de equipos electrónicos. No obstante, la mayoría de los componentes utilizados continúa siendo importada desde Asia, lo que limita el impacto económico para los proveedores nacionales.
Ante este panorama, el especialista consideró necesario impulsar políticas que permitan aumentar gradualmente la participación de insumos producidos en México y Norteamérica, siguiendo un esquema similar al aplicado en la industria automotriz mediante reglas de origen.
Explicó que, en la actualidad, los requisitos para considerar originarios a los equipos de procesamiento de datos son poco estrictos, lo que permite que las empresas importen prácticamente todos sus componentes del extranjero y aun así cumplan con las disposiciones comerciales para exportarlos a Estados Unidos.
Como alternativa, propuso establecer metas progresivas de Valor de Contenido Regional, con porcentajes crecientes en los próximos años, para incentivar la incorporación de proveedores locales y fortalecer la industria electrónica instalada en el país.
El académico advirtió que, sin cambios en este modelo, las grandes compañías seguirán dependiendo principalmente de sus cadenas de suministro asiáticas, desaprovechando la oportunidad de desarrollar una mayor integración productiva en México y el resto de Norteamérica.








