El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su política comercial basada en aranceles está favoreciendo el regreso de inversiones y líneas de producción de la industria automotriz desde México y Canadá hacia territorio estadounidense.

Durante una visita a una planta de General Motors en Michigan, el mandatario afirmó que diversas compañías del sector han comenzado a trasladar parte de sus operaciones como resultado de la estrategia «Estados Unidos primero», con la que busca fortalecer la manufactura nacional.

La gira coincidió con la entrada en funcionamiento del puente internacional Gordie Howe, que une Detroit, Michigan, con Windsor, Ontario, una infraestructura considerada estratégica para el intercambio comercial entre Estados Unidos y Canadá. No obstante, la ceremonia binacional prevista para su inauguración fue cancelada por el gobierno canadiense tras la reciente imposición de nuevos aranceles estadounidenses del 50 por ciento a la mayoría de los productos procedentes de ese país.

Trump destacó que fabricantes como Toyota y Hyundai han anunciado inversiones para ampliar su presencia en Estados Unidos. Entre ellas sobresale el proyecto de Toyota para expandir su planta en San Antonio, Texas, el cual contempla el traslado gradual de parte de la producción de la camioneta Tacoma desde Baja California.

Asimismo, recordó que Stellantis anunció previamente que la futura fabricación del Jeep Compass será trasladada de una planta en Canadá a otra ubicada en Illinois.

La Casa Blanca reiteró que mantiene un arancel del 25 por ciento para automóviles de pasajeros, camionetas ligeras y vehículos de carga fabricados fuera de Estados Unidos, medida que, asegura, busca fortalecer la producción nacional y generar empleos.

De acuerdo con cifras del gobierno estadounidense, General Motors destinará 6 mil millones de dólares a proyectos de manufactura en el país, incluyendo la ampliación de su planta de Orion Township. Por su parte, Ford invertirá 3 mil millones de dólares en el complejo BlueOval Battery Park, en Marshall, mientras que Stellantis anunció una inversión de 388 millones de dólares para construir un nuevo centro de operaciones en Van Buren Township.

Las declaraciones de Trump se producen en un contexto de revisión del T-MEC, acuerdo que regula el comercio entre Estados Unidos, México y Canadá, y cuya continuidad ha sido cuestionada por la administración estadounidense, que plantea una evaluación periódica de sus condiciones.

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