La presidenta Claudia Sheinbaum informó que las primeras 12 locomotoras del Tren Maya de carga ya llegaron al sureste del país, marcando una nueva etapa del proyecto ferroviario, cuya inauguración está prevista para enero de 2027.
Durante un evento en Yucatán, la mandataria señaló que las locomotoras ya comenzaron a transportar materiales para la construcción de la infraestructura ferroviaria, lo que permitirá agilizar los trabajos del sistema de carga.
Sheinbaum explicó que el proyecto es encabezado por el general Gustavo Ricardo Vallejo Suárez, comandante del Agrupamiento de Ingenieros “Felipe Ángeles”, quien también participa en el desarrollo de otras obras ferroviarias de pasajeros en el país.
La presidenta destacó que el servicio de carga complementará la operación del Tren Maya de pasajeros y contribuirá a fortalecer el desarrollo económico del sureste mediante el transporte de mercancías e insumos.
Presentan denuncia por presunto daño a patrimonio arqueológico
En otro frente relacionado con el proyecto, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) informaron que presentaron una denuncia penal ante la Fiscalía General de la República (FGR) por la presunta destrucción y alteración de al menos 47 monumentos arqueológicos durante las obras de los tramos 6 y 7 del Tren Maya, así como en la construcción del Parque Balam Tun.
Los denunciantes señalaron como principal responsable al exdirector general del INAH, Diego Prieto Hernández, y solicitaron la apertura de una carpeta de investigación para determinar posibles responsabilidades.
De acuerdo con los investigadores, los vestigios arqueológicos habrían sido desmontados y reutilizados en nuevas construcciones, lo que, aseguran, provocó un daño irreversible a su autenticidad e integridad. La denuncia incluye inspecciones técnicas, material fotográfico, publicaciones académicas y otros elementos que buscan sustentar las acusaciones.
Los promoventes aclararon que su objetivo no es cuestionar el desarrollo de infraestructura pública, sino que se investigue si durante la ejecución del proyecto se vulneraron las normas nacionales e internacionales de protección al patrimonio arqueológico y, en su caso, se determinen las responsabilidades correspondientes.








