La Selección Mexicana inició con el pie derecho su participación en la Copa del Mundo 2026 al derrotar 2-0 a Sudáfrica en el partido inaugural disputado en el histórico Estadio Azteca, resultado que permitió al Tricolor conseguir por primera vez una victoria en un encuentro inaugural mundialista.
Ante una afición que llenó las tribunas y convirtió el estadio en una auténtica fiesta nacional, el equipo dirigido por Javier Aguirre dominó gran parte del encuentro y logró romper una racha negativa que se extendía por siete debuts mundialistas, con saldo previo de cinco derrotas y dos empates.
México tomó ventaja apenas al minuto nueve gracias a una definición de Julián Quiñones, quien aprovechó un error en la salida de la defensa sudafricana para marcar el primer gol de la Copa del Mundo 2026.
El conjunto nacional mantuvo el control del partido durante la primera mitad y estuvo cerca de ampliar la ventaja antes del descanso, con oportunidades generadas por el propio Quiñones y por Raúl Jiménez.
La situación se complicó para Sudáfrica al inicio del segundo tiempo, cuando Yaya Sithole fue expulsado por una falta como último hombre.
Con superioridad numérica, México encontró el segundo tanto mediante un contundente remate de cabeza de Raúl Jiménez, quien celebró con emoción una anotación que lo consolida entre los máximos goleadores en la historia del representativo nacional.
Con este gol, Jiménez llegó a 46 anotaciones con la Selección Mexicana e igualó a Jared Borgetti como el segundo máximo anotador histórico del Tri, únicamente por detrás de Javier Hernández, quien suma 52 goles.
El encuentro también estuvo marcado por las expulsiones. Además de Sithole, el árbitro brasileño Wilton Sampaio mostró tarjeta roja a Themba Zwane tras una acción revisada por el VAR, mientras que el mexicano César Montes también fue expulsado en los minutos finales por una entrada fuerte sobre un rival.
El triunfo representa un inicio alentador para México en su tercera experiencia como anfitrión de una Copa del Mundo, después de las ediciones de 1970 y 1986.
Además, la victoria alimenta la ilusión de una afición que sueña con que el equipo nacional logre finalmente superar la barrera de los cuartos de final, instancia que históricamente ha sido su límite en los mundiales disputados en casa.
Con los primeros tres puntos asegurados, el Tricolor ahora centrará su atención en sus próximos compromisos dentro del Grupo A, donde buscará mantener el impulso y acercarse a la clasificación a la siguiente ronda del torneo.








