México podría enfrentar en 2027 la mayor reducción de agua proveniente del río Colorado de los últimos años, debido a la prolongada sequía que afecta la cuenca y que ha obligado a disminuir de manera consecutiva las entregas del recurso al país.

La Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) entre México y Estados Unidos prevé anunciar en agosto un nuevo ajuste al suministro, que podría alcanzar alrededor de 355 millones de metros cúbicos, volumen equivalente al consumo anual de agua potable de Tijuana y Playas de Rosarito.

De concretarse, sería el séptimo recorte consecutivo desde 2021, como consecuencia de las condiciones críticas que enfrenta la cuenca del río Colorado desde finales de la década de 1990. En 2026, la reducción aplicada fue de 182 millones de metros cúbicos, mientras que en 2025 alcanzó 346 millones.

El río Colorado es una fuente fundamental para Baja California, ya que abastece a ciudades como Mexicali, Tecate, Tijuana, Rosarito y Ensenada, además de zonas agrícolas del Distrito de Riego 015 Río Colorado, el Valle de Guadalupe y el Valle de Maneadero.

El tratado de aguas firmado en 1944 establece que México recibe anualmente mil 850 millones de metros cúbicos del afluente para atender las necesidades de más de 3.5 millones de habitantes y actividades productivas de la región.

La situación se ha agravado por los bajos niveles de almacenamiento en las principales presas del sistema. Hasta junio, el lago Powell registraba cerca de una cuarta parte de su capacidad, mientras que la presa Hoover, punto de referencia para determinar las asignaciones hacia México, se encontraba alrededor del 34 por ciento.

Ante este panorama, autoridades de ambos países podrían recurrir a acuerdos de emergencia establecidos en el Acta 323 de la CILA, que contempla reducciones adicionales cuando los niveles de la presa Hoover representan un riesgo para el sistema hídrico y la generación eléctrica.

Como parte de las medidas de conservación, productores agrícolas han impulsado programas de descanso de tierras y modernización de infraestructura de riego para reducir el consumo y recuperar volúmenes en los embalses. Estos acuerdos contemplan apoyos económicos para proyectos de ahorro de agua en el Distrito 014.

Especialistas advierten que la presión sobre el suministro aumentará particularmente en la zona costa de Baja California, donde ciudades como Tijuana dependen casi totalmente del agua trasladada desde el río Colorado a través del Acueducto Río Colorado-Tijuana.

La creciente demanda urbana, el crecimiento poblacional, la sequía prolongada, la sobreexplotación de acuíferos y los efectos del cambio climático mantienen a la región bajo un escenario de estrés hídrico que podría agravarse con los nuevos recortes previstos para los próximos años.

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