La agencia calificadora Fitch Ratings considera que México mantiene las condiciones necesarias para conservar su Grado de Inversión, respaldado por la estabilidad de sus fundamentos macroeconómicos, aunque advirtió que persisten riesgos relacionados con las finanzas públicas y el entorno comercial con Estados Unidos.
Durante el evento anual Fitch on Mexico, la directora de análisis soberano para América Latina, Shelly Shetty, señaló que el país conserva fortalezas que respaldan su calificación crediticia, actualmente ubicada en BBB con perspectiva estable, el nivel más bajo dentro del rango de Grado de Inversión otorgado por la agencia.
Entre los principales factores que sostienen la evaluación de México destacó el régimen de tipo de cambio flexible, el esquema de metas de inflación, la disciplina en las políticas macroeconómicas, el enfoque en la estabilidad financiera y el bajo nivel de deuda denominada en moneda extranjera.
No obstante, la especialista explicó que la perspectiva podría modificarse si se presenta un incremento significativo en la carga de la deuda pública, si el gobierno no logra consolidar sus finanzas y estabilizar la relación entre deuda y Producto Interno Bruto (PIB), o si el país enfrenta una recesión de gran magnitud.
En materia comercial, Fitch mantiene especial atención sobre dos temas que podrían influir en la economía mexicana durante los próximos meses.
El primero corresponde a los aranceles impuestos por Estados Unidos a sectores como el acero y la industria automotriz, mientras que el segundo está relacionado con el proceso de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
La analista indicó que aún existe incertidumbre sobre el alcance de las disposiciones comerciales vinculadas al Artículo 232, situación que podría afectar la competitividad del sector automotriz y retrasar nuevas inversiones.
Respecto a la revisión del acuerdo comercial, señaló que el proceso dependerá de la participación de los tres países integrantes, por lo que consideró indispensable la incorporación de Canadá para alcanzar consensos.
Ante este panorama, Fitch anticipó que la incertidumbre en el ámbito comercial podría prolongarse durante los próximos meses e incluso extenderse hasta el próximo año, mientras avanzan las negociaciones y se definen las nuevas condiciones del comercio regional.








