La detección del primer caso de gusano barrenador en Chihuahua llevó a productores ganaderos y lecheros del norte de México a reforzar las medidas de prevención para evitar la propagación de la plaga y reducir el riesgo de nuevas restricciones a las exportaciones de ganado.
El Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) confirmó que el caso fue detectado en un becerro del municipio de Hidalgo del Parral, en los límites con Durango.
Ante esta situación, productores de Ciudad Juárez intensificaron la fumigación de establos, la aplicación de cicatrizantes en heridas del ganado, así como las labores de limpieza para eliminar condiciones que favorecen la reproducción de la mosca responsable de la infestación.
Ganaderos señalaron que una infección puede disminuir la producción de leche debido al estrés que provoca en los animales, lo que impacta directamente la rentabilidad del sector.
Senasica informó que el gusano barrenador ya se encuentra presente en 27 de las 32 entidades del país. Al corte del 13 de julio se reportaban mil 951 casos activos, siendo Yucatán, Puebla, San Luis Potosí, Hidalgo, Oaxaca, Chiapas y Tamaulipas los estados con mayor número de registros.
El sector también manifestó preocupación por las posibles afectaciones económicas. De acuerdo con el Consejo Nacional Agropecuario, las pérdidas derivadas de la plaga superan los 2 mil millones de dólares anuales.
Las autoridades y productores reiteraron que el gusano barrenador afecta únicamente a los animales y no representa un riesgo para el consumo de carne, leche ni productos lácteos.








