Dalma Maradona, hija mayor de Diego Armando Maradona, declaró este martes ante la justicia argentina que durante la internación domiciliaria de su padre hubo momentos en los que “nadie se estaba haciendo cargo” de su atención médica, en el marco del juicio que busca determinar responsabilidades por la muerte del exfutbolista.
La audiencia forma parte del proceso judicial contra siete profesionales de la salud acusados de homicidio con dolo eventual, al considerar que eran conscientes de que sus decisiones y omisiones podían poner en riesgo la vida del exastro argentino.
Durante casi tres horas de testimonio ante el Tribunal de San Isidro, Dalma afirmó que tanto los médicos como la empresa encargada de la atención domiciliaria prometieron una internación con vigilancia permanente, ambulancia disponible las 24 horas, enfermeros y acompañamiento terapéutico. Sin embargo, aseguró que las condiciones reales fueron muy distintas.
“Con el diario del lunes nos dimos cuenta que eso no era así”, expresó la hija del campeón del mundo de 1986.
Dalma relató además un episodio en el que su padre sufrió una intoxicación y, ante la falta de respuesta inmediata, la coordinadora de la internación domiciliaria consultó a la familia sobre cómo proceder. Según su declaración, ellas solicitaron el traslado en ambulancia, pero descubrieron que no había una disponible.
“Si nosotros hubiéramos sabido que se iba a desarrollar como se desarrolló la internación, no hubiera sido opción”, afirmó.
La hija del exfutbolista sostuvo que el médico personal de Maradona, el neurocirujano Leopoldo Luque, había asumido la responsabilidad principal sobre su salud. También señaló a la psiquiatra Agustina Cosachov y al psicólogo Carlos Díaz como parte del equipo tratante que seguía de cerca su evolución.
Por su parte, Nancy Forlini, coordinadora de la internación domiciliaria y una de las acusadas, declaró posteriormente que su función era únicamente atender las solicitudes realizadas por los médicos responsables del paciente. Indicó que Luque solicitó visitas médicas semanales y consultas neurológicas, mientras que aseguró no haber recibido requerimientos adicionales de Cosachov.
Forlini sostuvo además que en el alta médica emitida tras la operación cerebral de Maradona no se solicitó equipamiento especializado para la vivienda, aunque peritos y especialistas que han comparecido durante el juicio señalaron previamente que dispositivos como desfibriladores resultaban indispensables dadas las condiciones de salud del exjugador.
Diego Maradona falleció el 25 de noviembre de 2020 a los 60 años, a causa de un paro cardiorrespiratorio acompañado de un edema pulmonar, mientras cumplía una recuperación domiciliaria en una vivienda ubicada en Tigre, en la provincia de Buenos Aires.
El juicio, que comenzó en abril y se desarrolla con dos audiencias semanales, podría extenderse hasta julio. En caso de ser encontrados culpables, los acusados enfrentan penas de hasta 25 años de prisión. Una octava implicada, una enfermera, será juzgada en un proceso separado.








