El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que las investigaciones por el asesinato del expresidente municipal de Uruapan, Carlos Manzo, apuntan a que el crimen fue ordenado por una célula del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), cuyos integrantes consideraban al edil una «provocación» para la organización.
Durante la conferencia matutina del Gobierno federal, el funcionario señaló que Ramón Ángel Álvarez Ayala, alias «R1», detenido el jueves, es señalado como el presunto autor intelectual del homicidio y que aún deberá rendir su declaración ministerial para avanzar en el esclarecimiento del caso.
Con esta captura, suman 31 las personas detenidas por su presunta participación en el asesinato ocurrido el 1 de noviembre de 2025, entre ellas integrantes del equipo de seguridad que acompañaba al alcalde el día de los hechos.
García Harfuch indicó que las investigaciones, sustentadas en intervenciones telefónicas autorizadas por un juez, testimonios y el análisis de comunicaciones y transferencias bancarias, muestran indicios de que Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como «El Mencho», tenía conocimiento del plan para asesinar al exalcalde. No obstante, precisó que las indagatorias continúan para determinar con certeza el móvil del crimen y la responsabilidad de cada uno de los involucrados.
El titular de la Secretaría de Seguridad explicó que algunos de los detenidos declararon que el grupo criminal veía como una provocación las acciones emprendidas por Carlos Manzo, quien acostumbraba acompañar operativos de las fuerzas federales y realizar señalamientos públicos contra la organización delictiva.
Asimismo, informó que las autoridades mexicanas mantienen comunicación con agencias de seguridad de Estados Unidos para conocer los procesos abiertos contra «R1» en ese país, aunque subrayó que la investigación y la captura fueron resultado del trabajo del Gabinete de Seguridad de México.
La detención de Ramón Ángel Álvarez Ayala se realizó en el municipio de Atotonilco, Jalisco, durante un operativo de fuerzas federales en el que también fue arrestada otra persona y un presunto integrante del grupo delictivo perdió la vida durante la intervención.
Carlos Manzo, quien fue diputado federal antes de convertirse en presidente municipal de Uruapan, había impulsado acciones para combatir la presencia del crimen organizado en la región y semanas antes de su asesinato solicitó apoyo del Gobierno federal para reforzar la seguridad en el municipio.
Tras este homicidio y el asesinato de un líder del sector limonero en Michoacán, el Gobierno de México incrementó el despliegue de fuerzas de seguridad en la entidad como parte de su estrategia para enfrentar a los grupos criminales que operan en la región.








