Ucrania lanzó durante la noche una serie de ataques con drones contra el centro de Rusia, impactando instalaciones logísticas y una infraestructura petrolera que, según el presidente Volodímir Zelenski, eran utilizadas para abastecer la producción de drones y equipos de navegación del ejército ruso.
Zelenski informó que fueron alcanzados dos importantes centros logísticos ubicados en las regiones de Moscú y Tambov, como parte de la estrategia ucraniana para afectar la capacidad industrial y militar de Rusia.
Por su parte, el alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, aseguró que alrededor de 370 drones se dirigieron hacia la región y que las defensas aéreas lograron neutralizar la mayoría de ellos, con 64 aparatos derribados.
En redes sociales circularon videos que muestran un incendio de gran magnitud en un almacén presuntamente perteneciente a la empresa de comercio electrónico Wildberries, aunque esta información no ha sido verificada de manera independiente.
Mientras tanto, la Fuerza Aérea de Ucrania informó que Rusia respondió con el lanzamiento de 90 drones de ataque y siete misiles contra territorio ucraniano, principalmente en la región de Odesa. Las autoridades señalaron que lograron interceptar un misil y 69 drones.
Además, un ataque con drones sobre la región de Jersón dejó al menos nueve personas heridas, de acuerdo con la administración militar local.
En los últimos meses, Ucrania ha intensificado sus ataques contra infraestructura energética e industrial rusa, especialmente refinerías y depósitos de combustible, acciones que han provocado problemas de abastecimiento en distintas regiones de Rusia y en territorios ocupados. En respuesta, el Kremlin ha restringido las exportaciones de diésel y ha implementado medidas de racionamiento de combustible en algunas zonas.








