La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS), a través de la Secretaría de Salud de Querétaro (SESA), emitió un aviso para alertar a la población sobre los riesgos que representa el consumo de bebidas alcohólicas adulteradas, falsificadas, contaminadas o alteradas, debido a las graves afectaciones que pueden provocar a la salud.
La dependencia recordó que, conforme a la Ley General de Salud, las bebidas alcohólicas deben contener entre dos y 55 por ciento de alcohol etílico en volumen y cumplir con las especificaciones establecidas en la Norma Oficial Mexicana NOM-142-SSA/SCFI-2014.
Entre las prácticas irregulares detectadas se encuentra la falsificación mediante el relleno de botellas originales con alcohol de baja calidad, así como la sustitución del etanol por metanol o alcohol de uso industrial, una sustancia altamente tóxica cuyo consumo puede resultar mortal.
Asimismo, se han identificado casos en los que las bebidas son rebajadas con agua u otros líquidos de menor valor comercial para aumentar su volumen, además de mezclas con alcoholes no aptos para consumo humano, saborizantes y colorantes que simulan bebidas como whisky, ron o tequila.
COFEPRIS advirtió que el consumo de estos productos puede ocasionar dolor intenso de cabeza, vómito, dolor abdominal, somnolencia, mareo, vértigo, sensibilidad excesiva a la luz, alteraciones visuales, falta de coordinación, dificultad para respirar, convulsiones e incluso pérdida de la visión o la muerte.
Ante ello, recomendó revisar cuidadosamente las botellas antes de comprarlas, verificando que cuenten con etiquetas de buena calidad, sin errores de impresión, marbete y código QR del SAT, sellos de seguridad intactos, tapas sin alteraciones y envases sin golpes o daños.
También pidió comprobar que la etiqueta incluya información como el nombre del producto, país de origen, porcentaje de alcohol, número de lote, datos del fabricante o importador y la leyenda sanitaria correspondiente.
Finalmente, exhortó a distribuidores y comercializadores a contar con la documentación y facturas que acrediten la procedencia legal de las bebidas alcohólicas que ofrecen al público.








